La contribución al PIB del sector agrícola que impulsa el Trasvase Tajo-Segura supera por primera vez los 3.000 millones de euros

La contribución al PIB del sector agrícola que impulsa el Trasvase Tajo-Segura supera por primera vez los 3.000 millones de euros

El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) sigue trabajando con PriceWaterhouseCoopers -la red de firmas profesionales de auditoría y consultoría más grande del mundo, presente en 157 países, prestando sus servicios a las principales compañías, instituciones y gobiernos en todo el mundo- en la actualización del informe que cuantifica el impacto que tiene el trasvase como infraestructura clave en el desarrollo económico y social de la cuenca del Segura y, por extensión, de todo el país.

Las primeras conclusiones de este estudio ponen de manifiesto la esencialidad del trasvase Tajo-Segura para los regadíos de la zona y para el mantenimiento de la agricultura nacional, un sector estratégico por su elevada competitividad internacional y por su capacidad para equilibrar la economía en tiempos de recesión.

La aportación al PIB de la actividad que depende directamente del trasvase ha superado por primera vez la barrera de los 3.000 millones de euros, situándose en 3.013 millones. Además, la dinamización económica derivada de este sector contribuye a la generación de empleo no solo en el cultivo de la tierra, sino también en el sector de la comercialización y transformación de los productos agrícolas hasta mantener un total de 106.566 empleos (5,8% de la población activa de Murcia y Alicante).

En términos globales, el análisis realizado indica que su impacto es superior a la contribución en términos de VAB de sectores como el transporte aéreo o las industrias extractivas, es casi el doble de la aportación de la pesca y la acuicultura y equivale a más de tres veces la contribución de la silvicultura y explotación forestal.

La cuenca del Segura -Región de Murcia, Alicante y Almería- representa la base de un sector que tiene en España más peso que la media de la UE (2,9% frente a 1,6%) y que tiene un saldo positivo comercial: en 2019 las exportaciones agrícolas supusieron el 6,4% de las exportaciones españolas y contribuyeron a reducir el déficit comercial estructural en más de un 17%. En concreto, las tres provincias que utilizan el trasvase realizan el 71% de las exportaciones nacionales de hortalizas y el 25% de frutas.

“En todos estos datos el Trasvase Tajo-Segura es clave y ha contribuido a que tengamos un sector agrícola moderno y tecnificado, a la vanguardia en Europa, y el desarrollo de otras actividades económicas asociadas como la comercialización y la transformación”, ha explicado Lucas Jiménez, presidente de SCRATS.

El informe precisa que la utilización del agua desalinizada no se puede considerar una alternativa exclusiva para satisfacer la totalidad de la demanda de los cultivos en la zona, sino que debe ser un recurso complementario y garantista.

Los motivos que justifican esta conclusión tienen su fundamento en que su producción requiere un alto coste energético, lo que repercute en el coste (entre el 5 y el 25% del coste de producción agrícola), una composición con baja mineralización y alta concentración de boro que es perjudicial para determinados cultivos y a que no existe una red de distribución que permita comunicar los volúmenes de agua con las plantaciones situadas más allá de las zonas costeras colindantes.

El estudio, confeccionado a partir de fuentes oficiales, analiza también, entre otros aspectos, la contribución social, demográfica y de abastecimiento del trasvase.

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