Los cultivos hortícolas del próximo invierno

Fuente: © calafellvalo (Flickr)

Ha pasado mucho tiempo desde que, en las zonas llamadas de secano, los cultivos debían limitarse al almendro y  el olivo. Este progreso se debe agradecer al esfuerzo conjunto de las partes involucradas que han traído agua adonde ya no la había, gracias al trasvase del Tajo – Segura.

También es cierto que hubo que realizar una importante inversión para dedicarse a los cultivos de invernadero, pues la explotación de este sector agrícola resulta costosa.

Entre los citados cultivos, el protagonismo se lo lleva sin duda el tomate (en sus diferentes variedades), ya que suele ocupar la mitad o más de los invernaderos disponibles, gracias a su versatilidad y adaptabilidad a los suelos y las condiciones de la zona. Tras el tomate se sitúan el pimiento (también de diferentes especies y colores), los melones y sandías, los pepinos, varios tipos de plantas ornamentales y flores tales como el clavel, la rosa, etc.

Fuera de los invernaderos prevalecen los cítricos. Limones, naranjas y mandarinas son los que mejor se adaptan a las condiciones particulares del terreno y sus productores aplican diversas técnicas de ahorro hídrico, como puede ser el riego deficitario (hidratar según las necesidades reales de agua de la planta) con excelentes resultados.

En un terreno que sufre, además de una sequía endémica, unas condiciones climatológicas con cambios bruscos y circunstancias puntualmente adversas, los cultivos de invierno muchas veces no llegan a buen término.

Pero, como lo han demostrado los agricultores de Almería, Alicante y Murcia, con esfuerzo se consiguen resultados excepcionales y la producción del sector se encuentra entre las más altas de España con un porcentaje significativo en el total de la Comunidad Europea.

Deja un comentario